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Resistencia y coordinación

Trabajar la resistencia y la coordinación de forma conjunta mediante el ejercicio terapéutico aporta los siguientes beneficios clave para el cuerpo.

Optimización motriz bajo fatiga: Entrena al sistema nervioso para mantener movimientos precisos, fluidos y eficientes aun cuando los músculos ya experimentan cansancio físico.

Prevención avanzada de tropiezos y caídas: Al mejorar la agilidad y el tiempo de reacción en estados de esfuerzo prolongado, el cuerpo responde mucho mejor ante desniveles o imprevistos del entorno.

Menor gasto energético (economía de carrera): Automatiza los patrones de movimiento correctos, logrando que cada acción requiera menos oxígeno y energía para ejecutarse.

Estimulación cognitiva y plasticidad cerebral: La demanda combinada de sostener el esfuerzo aeróbico mientras se resuelven tareas coordinativas complejas potencia las conexiones neuronales y la agudeza mental.